Somos Marc y Olga, los encargados de gestionar Cal Miquel, allí vivimos junto con nuestras dos hijas.

Provenimos de Canet de Mar, un pueblo de costa en la provincia de Barcelona. Cansados del estrés y el ritmo de la ciudad, decidimos hacer un cambio en nuestras vidas por la tranquilidad en un ambiente rural. Así encontramos Cal Miquel, como un estilo de vida nueva rodeados de montañas y en plena naturaleza.

Un ambiente que nos cautivó no sólo por el cambio en sí , sino también por ofrecerles a nuestras hijas una calidad de vida que la ciudad no tiene.

Aún no siendo autóctonos del lugar, somos amantes de las actividades al aire libre y conocemos la zona con bastante detalle. Esto nos permite asesorar en muchos aspectos a nuestros clientes para que puedan encontrar y disfrutar de los diferentes atractivos que ofrece la zona.

A los dos nos encanta tratar con gente de diferentes lugares y por eso queremos ofreceros un trato personal y agradable para que os sintáis como en casa.

¡Aquí os esperamos!